| La miseria detrás de la política. Fotografía: Carlos E. Rivera |
Hacer política en Cartagena nunca ha estado enmarcado entre las mejores practicas democráticas, pues se ha demostrado que la entrega de dádivas, la compra de votos y el poco espíritu cívico de la ciudad casi que la ha gobernado desde que la elección popular de alcaldes fue instaurada en el país en 1988. A 8 días de la elección atípica de alcalde para el periodo 2012 - 2015, la guerra sucia ha empantanado el ya marcado desinterés de los ciudadanos por este proceso que dejó serias fisuras en las esperanzas de un pueblo que vio morir a su carismático y poco experimentado "paladín".
1) Un máximo de 20 vallas publicitarias por cada partido y movimiento político.
Que se invierta sólo en publicidad casi la totalidad del dinero que devengaran durante sus 30 meses de mandato tampoco es buen síntoma, pues la suspicacia de la hipoteca es manifiesta. ¿De donde sale tanto dinero? ¿quien lo está aportando? ¿vale la pena ensuciar tanto la ciudad para llegar a la alcaldía? Ver videos aquí
En una ciudad hambrienta y atrasada como la nuestra, no es coherente que la mayoría de sus candidatos a la alcaldía pretendan vender la idea de "manos limpias" mientras ensucian todo lo demás, es como limpiarse el trasero con flores y creer que el mal olor se irá. Wilson Borja por el contrario, se ha regido por la ley y solo ha utilizado vallas que pueden ser removidas y vallas móviles, lo que inspira confianza, pues la coherencia entre lo que se dice y se hace debería ser un bastión inamovible en la política.
| Mientras la valla se puede quitar, para limpiar los postes, habrá que lavar y raspar. |
Para bien o para mal, estamos en Cartagena y bien sabemos lo que pasará el próximo 14 de julio, el que más plata invierta se quedará con el "premio", y eso no menguará la alegría del "pueblo más feliz del mundo" pues es mas fácil decir, "que coja lo de él mientras me de lo mio", que "los servidores públicos y la política tienen el deber de atender los intereses generales sobre los particulares bajo la supervisión ciudadana"
P.D: Reprochable la acción de algunos habitantes del barrio Manga, que en una actitud aporofobica lanzaron huevos podridos contra las instalaciones de la Defensoria del Pueblo porque "la gente que va a ese lugar les afea el barrio", es importante recordar que los desplazados y demás usuarios de esta entidad son ciudadanos de este país y merecen respeto y trato digno.
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| Caricatura de Emmanuel Vidal, Cartagena de Indias |


